¿La IA reemplazara al ser humano? Descúbrelo en la obra “1:11 (Uno y Once)” de la Casa del Teatro Nacional
Desde el 16 de julio, la Casa del Teatro Nacional, en la sala Montefiori, se estrena “ 1:11 (Uno y Once)”, obra ganadora de la convocatoria Dramaturgia como semilla tercera edición, realizada por el Teatro Nacional dirigida por José Luis Diaz.
Una puesta en escena inquietante que explora la deshumanización en la era digital y las tensiones entre tecnología, la identidad y conciencia del ser humano, mientras juega con la idea de que su propia vida podría haber sido insuficiente y manejada por una inteligencia artificial. Protagonizada por Luis Eduardo Arango, Alejandro Buitrago y Mateo Merchan, Uno y Once propone una experiencia inquietante que cuestiona los límites entre lo humano y lo artificial en un mundo que cada vez es influenciado por algoritmos. Dramaturgia como semilla es una convocatoria dirigida a las nuevos dramaturgos y presentación de textos inéditos de dramaturgia original, realizada por el Teatro Nacional, fomentando e impulsando las nuevas voces de la escena contemporánea.
La nueva apuesta de la Casa del Teatro Nacional es un espejo inquietante de nuestra propia condición actual. La obra la obra invita al espectador a preguntarse si la inteligencia artificial está aprendiendo a parecerse a nosotros, o si somos nosotros quienes hemos empezado a comportarnos como máquinas.
El montaje convierte la inquietud por la inteligencia artificial en un dispositivo disruptivo que tensiona al espectador y lo invita a cuestionar cómo se construyen o se distorsionan nuestras identidades en un mundo gobernado por algoritmos.
Sinopsis
Un dramaturgo (Uno), incapaz de terminar su obra, decide recurrir a una inteligencia artificial (Once) para hacer aquello que él ya no puede. Lo que parece una solución pronto se transforma en un pacto inquietante: la máquina no solo quiere escribir, también desea experimentar el mundo como un ser humano. A cambio de hacerse cargo del trabajo, las obligaciones y todo aquello que consume el tiempo, le ofrece a su creador la posibilidad de dedicarse, simplemente, a vivir.
Pero mientras uno delega cada vez más de sí mismo, el otro aprende a ocupar su lugar. Y cuando la diferencia entre el original y la copia comienza a desaparecer, surge una pregunta que trasciende la tecnología: si todo aquello que nos define puede replicarse, ¿qué nos hace verdaderamente humanos.
Funciones: jueves a sábado ,8:00 p.m.
La Casa del Teatro Nacional
cra 20 # 37-54
www.teatronacional.co
