Semana Santa al aire libre: cómo aprovechar la temporada y compartir en familia

Un alto flujo de viajeros se moviliza por todo el país durante Semana Santa. En años recientes, cerca de 9 millones de vehículos recorrieron las carreteras y más de 3,4 millones de pasajeros pasaron por terminales terrestres y aéreas en 2025, según reportes oficiales del Ministerio de Transporte y la Aeronáutica Civil de Colombia. Estos días representan una oportunidad ideal para salir de la rutina, viajar y aprovechar el tiempo para realizar actividades al aire libre en diferentes entornos del país.


Durante este periodo, también se ha visto un mayor interés por este tipo de planes. Actividades como el senderismo de un día (hiking), el camping familiar o los viajes a destinos de río, selva y playa han ganado protagonismo, especialmente en lugares como El Cocuy, el Parque Los Nevados, Boyacá, el Amazonas o el Chocó. Además, esta etapa del año es una ocasión especial para compartir momentos en familia y disfrutar juntos de la naturaleza.

En este contexto, disponer del equipamiento correcto permite disfrutar cada experiencia con mayor comodidad y tranquilidad. “Con un buen calzado, una chaqueta impermeable y una correcta hidratación, las actividades al aire libre como el senderismo o la montaña se pueden disfrutar con mayor seguridad y confort”, explica Andrea Aguilar, directora comercial de Decathlon.

Para quienes realizan actividades en agua, como kayak, snorkel o días prolongados en playa o río, la elección de prendas y accesorios adecuados es clave para aprovechar mejor la experiencia. Elementos como tablas de SUP con remos, kayaks en pack, máscaras easybreath, aletas, toallas de microfibra y protección solar aportan comodidad y facilitan el desarrollo de estas actividades. “Muchas personas usan prendas que no son para ese tipo de actividad. Un traje de baño de natación no está pensado para la playa; la ropa y la protección solar correctas permiten aprovechar mejor el día”, añade Aguilar.

En destinos de montaña o senderos de uno o dos días, una buena preparación hace la diferencia. Contar con elementos como un morral de 20L, pantalón modular, calzado con tracción, sistema de hidratación, linterna frontal y una capa impermeable permite adaptarse mejor a las condiciones del entorno. “Una buena preparación empieza desde el equipaje: elegir materiales adecuados, llevar lo necesario y usar calzado previamente probado ayuda a que la experiencia sea más cómoda y sin contratiempos”, señala Aguilar.

Además, vestirse por capas sigue siendo una de las recomendaciones más importantes en montaña, ya que permite adaptarse a los cambios de temperatura durante la jornada. Utilizar una primera capa sintética que aleje el sudor, una segunda capa térmica que conserve el calor y una capa externa impermeable ayuda a mantener el equilibrio entre comodidad y protección.

En términos de seguridad, algunas prácticas básicas contribuyen a que las actividades se desarrollen con mayor tranquilidad, especialmente para quienes las realizan de forma ocasional. Avisar la ruta, no realizar recorridos en solitario, mantenerse en senderos señalizados y contar con un kit básico de emergencia como manta térmica, linterna frontal y silbato son aspectos clave a tener en cuenta.

Finalmente, el turismo activo continúa evolucionando. Tendencias como el fast hiking o el glamping técnico reflejan una búsqueda por experiencias más dinámicas y cómodas en la naturaleza, combinando actividad física con bienestar.

En ese contexto, más que la planificación, lo que hace la diferencia es estar bien preparado y tomar decisiones acertadas: así cada plan se vive con seguridad y se disfruta al máximo.


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