Emprendedora colombiana es elegida como Embajadora Mundial del Kimchi y conecta la historia de Corea con Colombia

De un total de 145 postulantes de 1C países que participaron en la convocatoria internacional del Instituto Mundial del Kimchi, seleccionaron a 33 embajadores y entre ellos está Ana María Aristizábal con el emprendimiento Chigüiras Kimchi, que busca promover en el país la cultura gastronómica y los beneficios de este fermento tradicional coreano.



A finales de 2025, Ana María y su esposa Katherine, iniciaron un emprendimiento de kimchi coreano y en febrero de este año decidieron postularse al programa de Embajadores Globales del Kimchi, organizado por el Instituto Mundial del Kimchi que es una entidad financiada por el Ministerio de Ciencia y Tecnología del Gobierno de Corea del Sur. De un total de 145 postulantes provenientes de 16 países, fueron seleccionadas entre los 33 representantes —11 nacionales y 22 internacionales— que harán parte de esta distinción en la categoría Networker, un rol orientado a conectar actores institucionales, culturales y gastronómicos para fortalecer redes internacionales de cooperación alrededor del kimchi y la cultura coreana.

Los embajadores seleccionados provienen de distintos ámbitos profesionales comunicadores, educadores, investigadores y creadores de contenido y desarrollarán actividades de creación de redes de cooperación, divulgación, educación y producción de contenidos para promover el conocimiento científico y cultural de este fermento a nivel global. El kimchi es un plato tradicional coreano elaborado a partir de vegetales fermentados, especialmente col china y rábano, condimentados con especias como ajo, jengibre y hojuelas de chile, y es considerado uno de los pilares de la gastronomía de Corea.

La historia de Chigüiras Kimchi comienza mucho antes de la creación del emprendimiento. Para Ana María Aristizábal Osorio, una de sus fundadoras, Corea del Sur ha estado presente en su vida desde la historia familiar: su abuelo hizo parte del Batallón Colombia, unidad militar que participó en la Guerra de Corea en 1951 en apoyo a ese país. Años después, ella tuvo la oportunidad de viajar a Corea del Sur en 2009 y regresar en 2010 para vivir allí durante siete meses, la experiencia que despertó su interés por la cultura y la gastronomía coreana.

En 2022, Ana María conoció a Katherine Santos, quien más adelante se convertiría en su pareja y socia en el proyecto. Ambas comparten una profunda conexión con los Llanos Orientales de Colombia, razón por la cual desde hace años se llaman cariñosamente “chigüiras”, un nombre que terminaría convirtiéndose en la identidad del emprendimiento.
Durante su tiempo libre comenzaron a tomar cursos de cocina y fue allí donde descubrieron más a profundidad, pues ya eran amantes de la cocina coreana, el proceso de preparación del kimchi, un alimento fermentado que forma parte esencial de la dieta coreana y que se consume diariamente en ese país. A finales de 2025 decidieron convertir esa pasión en proyecto y fundaron Chigüiras Kimchi, un emprendimiento de producción artesanal de kimchi, que hoy busca acercar este alimento tradicional coreano al público colombiano.
 
En sus propias palabras, el proyecto nació del amor por la cocina, la cultura y la curiosidad por la fermentación. “Para mí este reconocimiento tiene un significado muy especial. Mi abuelo hizo parte del Batallón Colombia durante la Guerra de Corea y tuve la oportunidad gracias a él, de escuchar historias y ver recuerdos sobre ese país. Años después, con el apoyo de la Embajada, tuve la oportunidad de vivir allí y conocer de cerca su cultura y su gastronomía. Hoy, poder promover el kimchi desde Colombia se siente como cerrar un círculo entre dos historias que, de alguna manera, siempre han estado conectadas”, explica Ana María Aristizábal Osorio, cofundadora de Chigüiras Kimchi.
“Chigüiras Kimchi nació de una conversación y de nuestra pasión por la cocina. Empezamos aprendiendo sobre fermentación casi por curiosidad, pero rápidamente entendimos que el kimchi no es solo una receta, sino una tradición cultural con siglos de historia. Nuestra idea es adaptarlo al contexto colombiano y mostrar que los alimentos fermentados también pueden hacer parte de nuestra mesa”, señala Katherine Santos, cofundadora del emprendimiento.

Como embajadoras globales del kimchi, las fundadoras de Chigüiras Kimchi participarán durante los próximos dos años en iniciativas internacionales y nacionales, que en su rol de Networker, estarán enfocadas en identificar y conectar redes de cooperación entre instituciones culturales y educativas, gobiernos locales, restaurantes coreanos, distribuidores y proyectos gastronómicos, así como en apoyar la organización de eventos y la creación de canales de colaboración interinstitucional que permitan fortalecer la presencia cultural del kimchi en América Latina.

El programa reúne a representantes de Europa, América, Asia y África, quienes desarrollarán proyectos académicos, gastronómicos y culturales para promover el conocimiento del kimchi en distintas regiones del mundo.

Desde Colombia, Chigüiras Kimchi espera contribuir a que más personas descubran el valor cultural y nutricional de este alimento fermentado y a que nuevas historias gastronómicas sigan conectando culturas a través de la cocina.





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